jueves, 3 de agosto de 2017

Traslado del Santo 2017

En 1995 la nueva Junta Central surgida de las urnas quiere dar prioridad a esto actos que hasta entonces se hacían de una manera un tanto anárquica, dotándolos de una nueva organización y obligando a las comparsas a que sus bandas no interpreten música que no sea propiamente festera.
Así ocurre en el que se realiza el viernes por la mañana, acortando también el desfile de comparsas que saldrá desde entonces desde la Plaza del Zapatero. En cuanto al traslado a la ermita del lunes por la noche, una vez acabada la Procesión, se organiza de diferente manera a como se venía celebrando: la imagen del Santo y la comparsa que la porta debe de llegar hasta las escalinatas de la Iglesia de Santa Ana, donde acaba la Procesión general con el disparo de una gran palmera de fuegos artificiales desde las torres de dicha iglesia. A continuación, tiene lugar el Traslado a la ermita con el acompañamiento oficial de las Abanderadas y Capitanes, mayores e infantiles, la Mayordomía, Autoridades y Junta Central. Al entrar la imagen en su ermita se dispara una gran alborada pirotécnica.
A partir del año 2000 se cambia el itinerario del desfile del viernes por la mañana alargándolo por diversas calles del casco histórico hasta la ermita, debido a que el anterior itinerario se había quedado obsoleto por el número cada vez mayor de festeros que en él participaban. Asimismo se recuperó también en esos años el disparo de arcabucería que abría el desfile hacia la ermita desde la calle Dahellos.
La última remodelación de este acto del viernes por la mañana consiste en que solamente participen en el desfile hasta la ermita los arcabuceros acompañando con sus estruendosos disparos el estandarte del Santo desde la sede de Junta Central. Al llegar éstos a la ermita, da comienzo desde allí el pasacalles del traslado del Santo hasta la iglesia de Santa Ana con todos los festeros y festeras. Transcurre por las calles Independencia, Andrés Amado, Espoz y Mina, Plaza Constitución, Colón, Nueva, Ortega y Gasset y San Francisco. La entrada de la imagen de San Antón en la iglesia es apoteósica: salvas de arcabucería, interpretación del pasodoble dedicado al Santo, volteo de campanas y vivas y aplausos de una multitud enfervorizada de festeros que le aclaman emocionados. Una vez, en el interior del templo se produce un acto que ha ido surgiendo espontáneamente. Consiste en unas palabras de bienvenida del cura párroco, y la interpretación – de nuevo por la banda de música Santa Cecilia – del pasodoble-himno A San Antón que es coreado por todos los presentes mientras la imagen queda entronizada en el altar mayor de nuestra principal y arciprestal iglesia.


   Escrito por
 Junta Central de Comparsas
Fotos por: Ernesto Vieco Saez
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